Gerdau es un gran reciclador y reaprovecha anualmente unos 16 millones de toneladas de chatarra ferrosa. Eso representa casi el 70% de su producción (índice muy superior al promedio mundial de 40%). El consumo de chatarra por las operaciones del Grupo trae beneficios que incluyen la reducción de las emisiones de CO2, la optimización de los procesos, la reducción del uso de energía, la obtención de costos más competitivos y el aumento de la productividad. Además, el fortalecimiento de la red de recolección de chatarra contribuye a la reducción del volumen de materiales destinados a vertederos y resulta en empleos e ingresos para miles de ciudadanos. Gerdau incentiva a esos trabajadores a buscar educación y mayor acceso a informaciones.